Buenos Aires, 28 enero (NA) — El gobierno de Brasil decidió hoy reducir la lista de productos cuya importación depende de una licencia anticipada, para evitar perjudicar las colocaciones de productos argentinos en ese país.
Ayer, Brasil había anunciado su decisión de adoptar un sistema de licencias previas para la importación de productos, buscando reducir el déficit comercial causado por la crisis, para fortalecer el “control estadístico” de los bienes que ingresan al país.
Tras conocer esa decisión, la presidenta Cristina Kirchner convocó a parte de su gabinete para analizar con preocupación cómo impactaría en las ventas de diversos productos que la Argentina hace a ese país, pero la revisión del gobierno de Lula Da Silva llegó horas antes de ese encuentro.
Pese al alivio que llevó la noticia, la reunión se realizó en Casa de Gobierno, de la que participaron el secretario de Industria, Fernando Fraguío; el canciller, Jorge Taiana; y la ministra de Producción, Débora Giorgi.
La Embajada brasileña en Buenos Aires, a través de un comunicado de prensa, aseguró que la exigencia de licencia automática de importación no implica restricciones a las exportaciones argentinas al Brasil.
Ese comunicado habría logrado sosegar la preocupación del Gobierno, ya que la medida anterior afectaba al 70 por ciento de los productos envía al Brasil.
De todas maneras, trascendió que la presidenta Cristina Kirchner enviará un petitorio a su par brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva para que le brinde detalles acerca de cómo serán las negociaciones comerciales bilaterales a partir de ahora.
El Ministerio do Desarrollo, Comercio Exterior e Industria (MDIC) brasileño había establecido la exigencia de licencias automáticas para la importación de productos de 24 capítulos de la Nomenclatura Común del Mercosur.
Al respecto, la Embajada informó que la medida tiene solamente la intención de “monitorear” las estadísticas de las importaciones brasileñas e “identificar” divergencias en las operaciones comerciales.
“Al contrario de lo que viene divulgándose en los medios de comunicación, la licencia automática no se trata de una barrera no tarifaria, ya que no impone restricciones a la importación”, asegura el comunicado.
De acuerdo con lo explicado, la medida “no implica” el pago de impuestos y “no impide” el embarque de las mercaderías en los respectivos puertos de origen.
El procedimiento se realiza de manera electrónica, por medio del Sistema Integrado de Comercio Exterior (Siscomex) y la liberación de los bienes -automática e incondicional- sucede en un plazo máximo de diez días, se detalló.
La licencia automática, definida como el permiso cuyo pedido se aprueba en todos los casos, no tiene ningún efecto restrictivo sobre las importaciones, insiste el comunicado.
Y añade que se trata de un procedimiento usual en el comercio internacional para fines de monitoreo estadístico, previsto en el “acuerdo sobre procedimientos para la licencia de importaciones” de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
En tanto, hace hincapié en que Lula da Silva, durante la última Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC), reafirmó el repudio del Brasil a las medidas proteccionistas y contrarias a la integración económica.