Empresarios creen que suba de precios obedece a varios factores y no sólo es culpa del sector privado
Buenos Aires, oct. 4 (NA) — Empresarios consideraron hoy que el alza de precios se debe a un conjunto de factores y no sólo es responsabilidad de una decisión del sector privado para aumentar sus utilidades, al comentar las críticas realizadas por la candidata a senadora Cristina Fernández de Kirchner.
Si bien ningún empresario quiso polemizar con la primera dama, y algunos hasta prefirieron hablar con pedido de no ser identificados, las palabras de Cristina Fernández no recibieron buena acogida en el sector privado.
Ayer, durante un almuerzo con hombres de negocios de primera línea agrupados en IDEA, la candidata había acusado a un sector del empresariado de generar inflación “vía aumento de precios”, y les había reclamado “responsabilidad social” para que el crecimiento se traduzca en una mejor distribución de la riqueza.
Pero desde el sector privado salieron a recordar que el incremento de precios es responsabilidad de múltiples factores, que incluyen la suba del tipo de cambio, el incremento del costo de las materias primas, la mayor demanda y un escenario de recomposición de valores que habían quedado atrasados tras la devaluación.
En el empresario existe preocupación por la falta de una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva.
Para el titular del Grupo Zurich, Santiago del Sel, es necesario saber “qué va a hacer el Gobierno para atacar el peor impuesto que paga la gente, el inflacionario”.
Por su parte, el directivo de la UIA Horacio Martínez, de la cámara naviera, dijo que los industriales no se hacen cargo de las críticas formuladas por la primera dama.
“No se le puede endilgar a los industriales el tema precios, desde la UIA ya dijimos que la inflación es la suma de una serie de factores, por eso no nos ponemos ese sayo”, señaló Martínez en diálogo con la agencia NA.
Igual, el directivo de la UIA aclaró que no había escuchado las declaraciones de Cristina Fernández porque llegó hoy al país, y de paso evitó entrar en polémicas.
“Desde la cámara naviera obviamente no somos formadores de precios para nada, y tampoco la mayoría de los industriales”, señaló Martínez.
Las críticas de la candidata fueron escuchadas ayer por empresarios de primera línea como Enrique Pescarmona (Impsa), Oscar Vicente (Petrobras); Juan Manuel Forn (Molinos), Jorge Romero Vagni y Alfredo Coto.
“El punto más de inflación deberíamos colocarlo en el sector privado. Este modelo no produce inflación y muchas veces la crean los propios empresarios que, en vez de invertir, aumentan su rentabilidad vía precios”, se había quejado Cristina Fernández.
Desde las cámaras empresarias se viene reclamando desde hace varios meses por una reforma tributaria “en serio”.
Fue un tema que se trató en las últimas reuniones de la Cámara de Comercio, donde además se cuestionan tasas que cobran los municipios, como las de Abasto, por considerarla un “impuesto distorsivo”.
También hay fuertes críticas al impuesto al Cheque, un gravamen ideado en su momento por el ex ministro Domingo Cavallo y que nadie, ni Roberto Lavagna, se animó a eliminar, y que goza de buena salud en el Presupuesto 2006.
“No hay empresario que no se queje, pero no tenemos una gran presión tributaria. Tal vez el mayor problema es la evasión y en eso tienen que ver los empresarios”, había asegurado Cristina Kirchner.
Por las dudas, Pescarmona aclaró el compromiso del sector privado con el pago de impuestos y el cumplimiento de la ley, pero evitó polemizar con Cristina.
“No me parece muy distinto de lo que ha dicho la senadora”, sostuvo el dueño de IMPSA.
Por su parte, el presidente de la Cámara del Juguete, Miguel Faraoni, justificó la preocupación oficial por la inflación.
“En nuestro sector el petróleo es una materia prima fundamental, y ha experimentado una fuerte alza en los últimos años, y también los trabajadores del sector plástico han tenido un incremento salarial del 40 por ciento”, señaló Faraoni en diálogo con NA.
Faraoni destacó “el rumbo productivo que el gobierno le quiere imprimir a la economía, y en especial destacó la iniciativa enviada al Congreso para que las pymes puedan reinvertir sus utilidades sin pagar Ganancias por dos años”.
“Esa medida es positiva, pero igual está claro que una decisión sola no ayudará a sacar adelante a la Argentina”, aclaró el empresario.
Si bien ningún empresario quiso polemizar con la primera dama, y algunos hasta prefirieron hablar con pedido de no ser identificados, las palabras de Cristina Fernández no recibieron buena acogida en el sector privado.
Ayer, durante un almuerzo con hombres de negocios de primera línea agrupados en IDEA, la candidata había acusado a un sector del empresariado de generar inflación “vía aumento de precios”, y les había reclamado “responsabilidad social” para que el crecimiento se traduzca en una mejor distribución de la riqueza.
Pero desde el sector privado salieron a recordar que el incremento de precios es responsabilidad de múltiples factores, que incluyen la suba del tipo de cambio, el incremento del costo de las materias primas, la mayor demanda y un escenario de recomposición de valores que habían quedado atrasados tras la devaluación.
En el empresario existe preocupación por la falta de una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva.
Para el titular del Grupo Zurich, Santiago del Sel, es necesario saber “qué va a hacer el Gobierno para atacar el peor impuesto que paga la gente, el inflacionario”.
Por su parte, el directivo de la UIA Horacio Martínez, de la cámara naviera, dijo que los industriales no se hacen cargo de las críticas formuladas por la primera dama.
“No se le puede endilgar a los industriales el tema precios, desde la UIA ya dijimos que la inflación es la suma de una serie de factores, por eso no nos ponemos ese sayo”, señaló Martínez en diálogo con la agencia NA.
Igual, el directivo de la UIA aclaró que no había escuchado las declaraciones de Cristina Fernández porque llegó hoy al país, y de paso evitó entrar en polémicas.
“Desde la cámara naviera obviamente no somos formadores de precios para nada, y tampoco la mayoría de los industriales”, señaló Martínez.
Las críticas de la candidata fueron escuchadas ayer por empresarios de primera línea como Enrique Pescarmona (Impsa), Oscar Vicente (Petrobras); Juan Manuel Forn (Molinos), Jorge Romero Vagni y Alfredo Coto.
“El punto más de inflación deberíamos colocarlo en el sector privado. Este modelo no produce inflación y muchas veces la crean los propios empresarios que, en vez de invertir, aumentan su rentabilidad vía precios”, se había quejado Cristina Fernández.
Desde las cámaras empresarias se viene reclamando desde hace varios meses por una reforma tributaria “en serio”.
Fue un tema que se trató en las últimas reuniones de la Cámara de Comercio, donde además se cuestionan tasas que cobran los municipios, como las de Abasto, por considerarla un “impuesto distorsivo”.
También hay fuertes críticas al impuesto al Cheque, un gravamen ideado en su momento por el ex ministro Domingo Cavallo y que nadie, ni Roberto Lavagna, se animó a eliminar, y que goza de buena salud en el Presupuesto 2006.
“No hay empresario que no se queje, pero no tenemos una gran presión tributaria. Tal vez el mayor problema es la evasión y en eso tienen que ver los empresarios”, había asegurado Cristina Kirchner.
Por las dudas, Pescarmona aclaró el compromiso del sector privado con el pago de impuestos y el cumplimiento de la ley, pero evitó polemizar con Cristina.
“No me parece muy distinto de lo que ha dicho la senadora”, sostuvo el dueño de IMPSA.
Por su parte, el presidente de la Cámara del Juguete, Miguel Faraoni, justificó la preocupación oficial por la inflación.
“En nuestro sector el petróleo es una materia prima fundamental, y ha experimentado una fuerte alza en los últimos años, y también los trabajadores del sector plástico han tenido un incremento salarial del 40 por ciento”, señaló Faraoni en diálogo con NA.
Faraoni destacó “el rumbo productivo que el gobierno le quiere imprimir a la economía, y en especial destacó la iniciativa enviada al Congreso para que las pymes puedan reinvertir sus utilidades sin pagar Ganancias por dos años”.
“Esa medida es positiva, pero igual está claro que una decisión sola no ayudará a sacar adelante a la Argentina”, aclaró el empresario.