Lavagna dijo que por primera vez en once años se quebró la tendencia creciente en la distribución del ingreso
Buenos Aires, julio 5 (NA) — El ministro Roberto Lavagna afirmó hoy que “por primera vez en once años” se logró quebrar la tendencia creciente en la concentración de la distribución del ingreso y consideró, por otra parte, que el país cuenta con un “nivel aceptable de deuda” tras el cierre del canje.
El titular del palacio de Hacienda destacó que existen las “condiciones necesarias, aunque todavía no suficientes, para llevar adelante un proceso sostenido de producción”.
El funcionario señaló que tras la reestructuración de la deuda en default, mecanismo que fue aceptado por el 76,15 por ciento de los bonistas, “los plazos de pago se alargaron notablemente.
Expresó, además, que el 35 por ciento de lo que adeuda el país está en pesos, algo muy diferente a lo que pasaba años atrás”.
Lavagna resaltó que las colocaciones de deuda “que se hagan en los mercados en el futuro, serán para bajar el costo de la deuda, ya que no podemos vivir con la orgía de deuda que sufrimos la década pasada”.
Lavagna expresó estos términos al disertar en el panel inaugural de la Séptima Conferencia Endeavor, organizada por la Fundación del mismo nombre, realizada en un hotel céntrico.
En ese marco, Lavagna realizó un resumen de sus tres años de gestión, y subrayó que “la diferencia entre el plan económico actual con los anteriores, sobre todo el Austral y la Convertibilidad, es que ahora no tenemos los desequilibrios muy fuertes que esos programas demostraron al segundo o tercer año de vigencia”.
“Por eso, sostengo que el país está en condiciones de llevar adelante un proceso sostenido de producción. No hay variables macroeconómicas desalineadas con vistas a lo que necesitamos a largo plazo”.
El funcionario recordó, como para marcar diferencias con el pasado, que entre 1975 y 2002, “se registraron 14 procesos recesivos, con una caída acumulada equivalente al 41 por ciento del PBI actual”.
El ministro consideró, en consecuencia, que “el tema central” del programa económico actual es “evitar la volatilidad que sufrió la economía durante casi tres décadas”.
En ese sentido, dijo que “en economía no hay milagros. Entrar en una fase de crecimiento requiere aumentar permanentemente la inversión en máquinas y tecnología, en recursos humanos calificados, en una mejora de la productividad”.
“Hay que adaptarse con flexibilidad a los cambios internos y externos, mantenerse abierto a la competencia internacional sin caer en ingenuidades, hacer inversiones muy fuertes en energía y ferrocarriles y asegurarle a la sociedad la recuperación de la movilidad social ascendente, que es algo esencial para la estabilidad del país”, añadió.
Lavagna destacó también la “solidez fiscal” que tiene el Estado Nacional, y aseguró que eso “es consecuencia de decirle no y no a los buscadores de subsidios”.
“Creo que ahora estamos en el momento de iniciar un proceso de recuperación sostenida, un proceso de capitalismo social”, destacó el funcionario.
Destacó también como logros de este gobierno “la liberación del corralito y el corralón, la reunificación monetaria, la recapitalización de la banca, el desendeudamiento con los organismos financieros internacionales, la salida del default y la vuelta a los mercados voluntarios de crédito”.
El funcionario señaló que tras la reestructuración de la deuda en default, mecanismo que fue aceptado por el 76,15 por ciento de los bonistas, “los plazos de pago se alargaron notablemente.
Expresó, además, que el 35 por ciento de lo que adeuda el país está en pesos, algo muy diferente a lo que pasaba años atrás”.
Lavagna resaltó que las colocaciones de deuda “que se hagan en los mercados en el futuro, serán para bajar el costo de la deuda, ya que no podemos vivir con la orgía de deuda que sufrimos la década pasada”.
Lavagna expresó estos términos al disertar en el panel inaugural de la Séptima Conferencia Endeavor, organizada por la Fundación del mismo nombre, realizada en un hotel céntrico.
En ese marco, Lavagna realizó un resumen de sus tres años de gestión, y subrayó que “la diferencia entre el plan económico actual con los anteriores, sobre todo el Austral y la Convertibilidad, es que ahora no tenemos los desequilibrios muy fuertes que esos programas demostraron al segundo o tercer año de vigencia”.
“Por eso, sostengo que el país está en condiciones de llevar adelante un proceso sostenido de producción. No hay variables macroeconómicas desalineadas con vistas a lo que necesitamos a largo plazo”.
El funcionario recordó, como para marcar diferencias con el pasado, que entre 1975 y 2002, “se registraron 14 procesos recesivos, con una caída acumulada equivalente al 41 por ciento del PBI actual”.
El ministro consideró, en consecuencia, que “el tema central” del programa económico actual es “evitar la volatilidad que sufrió la economía durante casi tres décadas”.
En ese sentido, dijo que “en economía no hay milagros. Entrar en una fase de crecimiento requiere aumentar permanentemente la inversión en máquinas y tecnología, en recursos humanos calificados, en una mejora de la productividad”.
“Hay que adaptarse con flexibilidad a los cambios internos y externos, mantenerse abierto a la competencia internacional sin caer en ingenuidades, hacer inversiones muy fuertes en energía y ferrocarriles y asegurarle a la sociedad la recuperación de la movilidad social ascendente, que es algo esencial para la estabilidad del país”, añadió.
Lavagna destacó también la “solidez fiscal” que tiene el Estado Nacional, y aseguró que eso “es consecuencia de decirle no y no a los buscadores de subsidios”.
“Creo que ahora estamos en el momento de iniciar un proceso de recuperación sostenida, un proceso de capitalismo social”, destacó el funcionario.
Destacó también como logros de este gobierno “la liberación del corralito y el corralón, la reunificación monetaria, la recapitalización de la banca, el desendeudamiento con los organismos financieros internacionales, la salida del default y la vuelta a los mercados voluntarios de crédito”.