Mantienen en dólares deuda entre particulares
Buenos Aires, ago. 22 (NA) — La Justicia decidió mantener en dólares una deuda contraída entre particulares y rechazó una demanda que pretendía que se extendieran al caso los efectos de la pesificación dispuesta a principios de 2002, se informó hoy en Tribunales.
El fallo fue dictado por la Cámara Comercial que condenó a un particular a pagar en su moneda original los 25.920 dólares que había contraído en deuda con la empresa agropecuaria Hydro Agri Argentina, iniciadora de la demanda.
En un fallo de primera instancia, la justicia comercial admitió pesificar la deuda, pero la firma agropecuaria apeló el fallo y argumentó que la deuda había sido contraída con anterioridad a la crisis económica.
La firma sostuvo que los productos que comercializa “están fabricados con insumos adquiridos en el exterior” por lo que abona” a su proveedor extranjero a precio internacional en dólares estadounidenses”.
En esta línea agregó que “el adquirente de esos productos, que son fertilizantes, optimiza su producción que luego comercializa, en su mayoría, en el mercado internacional”.
La empresa contrapuso estimó que el decreto de pesificación del Gobierno (214/02) dispuso la pesificación, “dejó abierto el camino para buscar soluciones tendientes a preservar la continuidad de la relación contractual de modo equitativo para las partes”.
Al debatir el caso, los jueces de la Sala D de la Cámara decidieron “admitir la pretensión de la accionante en cuanto al cobro de su crédito en dólares convertidos a pesos”.
El fallo fue dictado por la Cámara Comercial que condenó a un particular a pagar en su moneda original los 25.920 dólares que había contraído en deuda con la empresa agropecuaria Hydro Agri Argentina, iniciadora de la demanda.
En un fallo de primera instancia, la justicia comercial admitió pesificar la deuda, pero la firma agropecuaria apeló el fallo y argumentó que la deuda había sido contraída con anterioridad a la crisis económica.
La firma sostuvo que los productos que comercializa “están fabricados con insumos adquiridos en el exterior” por lo que abona” a su proveedor extranjero a precio internacional en dólares estadounidenses”.
En esta línea agregó que “el adquirente de esos productos, que son fertilizantes, optimiza su producción que luego comercializa, en su mayoría, en el mercado internacional”.
La empresa contrapuso estimó que el decreto de pesificación del Gobierno (214/02) dispuso la pesificación, “dejó abierto el camino para buscar soluciones tendientes a preservar la continuidad de la relación contractual de modo equitativo para las partes”.
Al debatir el caso, los jueces de la Sala D de la Cámara decidieron “admitir la pretensión de la accionante en cuanto al cobro de su crédito en dólares convertidos a pesos”.