Prórroga en los planes de refinanciación de deudas impositivas y modificación de tasas
Buenos Aires, junio 30 (NA) — La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) anunció la prórroga hasta diciembre próximo de los planes de financiación de deudas impositivas retroactivas a agosto del 2005.
Para las deudas impositivas corrientes, es decir la de los últimos doce meses, las empresas que facturen hasta 50 millones de pesos anuales mantendrán en la refinanciación la tasa del 1,5 por ciento, pero subirá al 2 para las compañías con ventas anuales superiores a ese monto.
“Se acabó la fiesta”, afirmó el titular de la AFIP al señalar que esa suba de tasas se debe a que se detectaron “algunas empresas que optan por pagar sus deudas impositiva corrientes refinanciando el pasivo a las tasas bajas de la AFIP, porque es menor al costo financiero de los bancos”.
Abad reconoció que la AFIP está “peligrosamente por debajo del promedio de tasas bancarias y casi subsidiando” la refinanciación de impuestos.
El funcionario aclaró que “la crisis ya pasó y no estamos para financiar la cuenta corriente de las empresas millonarias, sino para ayudar a las Pymes”.
El funcionario denunció que las grandes empresas “se aprovecharon para financiar sus deudas impositivas en la AFIP, lo cual no decimos que esté malo, pero decidimos corregir la situación”.
Abad señaló que este esquema de “tasas se volverá a modificar si cambia la situación financiera”.
El plan de refinanciación de deudas impositivas denominado “hagamos un trato” que se inició en diciembre pasado arrojó hasta junio un total de 197 mil presentaciones por un total de 4.110 millones de pesos de deuda consolidada en impuestos.
De ese total, las presentaciones por deudas impositivas hasta agosto del 2005 llegaron a las 72 mil presentaciones por un total de 1.370 millones de pesos.
Los planes de refinanciación de deuda permanente, es decir los impuestos adeudados en los últimos doce meses, hubo 125 mil pedidos de refinanciación por una deuda consolidada de 2.740 millones de pesos.
Del total de las presentaciones, el 84,3 por ciento de la deuda declarada correspondió a empresas con facturación anual de más de 50 millones de pesos, según informó Abad.
El funcionario denunció que una sola empresa de generación de energía refinanció 40 millones por saldos de ganancias aprovechando la tasa baja en vez de pagar al contado los impuestos que adeuda al organismo.
Dijo que otra empresa de transporte refinanció otros 104,6 millones de deuda a la tasa de 1,5 por ciento mensual, resolviendo pagar en cuotas la deuda para aprovechar en una colocación financiera el capital en vez de pagar al contado.
Abad señalo que “en este contexto de crecimiento de tasas de interés, no queremos permitir el desplazamiento de grandes empresas a la financiación de la AFIP y decidimos replantear los planes de pago”.
El funcionario informó que por una resolución que se publicará el lunes próximo a partir de julio las empresas con facturaciones menores a los 50 mil pesos anuales tendrán la misma tasa del 1,5 por ciento y tendrán una extensión del plazo para presentarse hasta diciembre próximo, para refinanciar pasivos a agosto de 2005.
En cambio, para las empresas con deudas corrientes en los últimos doce meses y que facturen más de 50 mil pesos anuales la tasa se incrementa al 2 por ciento mensual, para los pagos de impuestos y contribuciones a la seguridad social y planes de 12 cuotas.
Para la refinanciación de aportes personales a la seguridad social, para planes de regularización de seis cuotas.
El titular de la AFIP anunció también que se sancionará anulándole el plan de refinanciación a las empresas que para entrar en la refinanciación desdoblen los planes de pagos en distintos montos para no superar el montó máximo de 200.000 pesos de refinanciación.
Este tipo de refinanciación tiene una bonificación del 30 por ciento de los intereses pagados durante un año si se abonan puntualmente las cuotas.
Por último, Abad explicó que diciembre próximo será el último plazo para refinanciar las deudas hasta agosto del 2005 y que a partir del año que viene quien quiera acceder a una regularización de impuesto deberá aceptar los plazos y tasas de refinanciación que tiene la deuda permanente.
“Se acabó la fiesta”, afirmó el titular de la AFIP al señalar que esa suba de tasas se debe a que se detectaron “algunas empresas que optan por pagar sus deudas impositiva corrientes refinanciando el pasivo a las tasas bajas de la AFIP, porque es menor al costo financiero de los bancos”.
Abad reconoció que la AFIP está “peligrosamente por debajo del promedio de tasas bancarias y casi subsidiando” la refinanciación de impuestos.
El funcionario aclaró que “la crisis ya pasó y no estamos para financiar la cuenta corriente de las empresas millonarias, sino para ayudar a las Pymes”.
El funcionario denunció que las grandes empresas “se aprovecharon para financiar sus deudas impositivas en la AFIP, lo cual no decimos que esté malo, pero decidimos corregir la situación”.
Abad señaló que este esquema de “tasas se volverá a modificar si cambia la situación financiera”.
El plan de refinanciación de deudas impositivas denominado “hagamos un trato” que se inició en diciembre pasado arrojó hasta junio un total de 197 mil presentaciones por un total de 4.110 millones de pesos de deuda consolidada en impuestos.
De ese total, las presentaciones por deudas impositivas hasta agosto del 2005 llegaron a las 72 mil presentaciones por un total de 1.370 millones de pesos.
Los planes de refinanciación de deuda permanente, es decir los impuestos adeudados en los últimos doce meses, hubo 125 mil pedidos de refinanciación por una deuda consolidada de 2.740 millones de pesos.
Del total de las presentaciones, el 84,3 por ciento de la deuda declarada correspondió a empresas con facturación anual de más de 50 millones de pesos, según informó Abad.
El funcionario denunció que una sola empresa de generación de energía refinanció 40 millones por saldos de ganancias aprovechando la tasa baja en vez de pagar al contado los impuestos que adeuda al organismo.
Dijo que otra empresa de transporte refinanció otros 104,6 millones de deuda a la tasa de 1,5 por ciento mensual, resolviendo pagar en cuotas la deuda para aprovechar en una colocación financiera el capital en vez de pagar al contado.
Abad señalo que “en este contexto de crecimiento de tasas de interés, no queremos permitir el desplazamiento de grandes empresas a la financiación de la AFIP y decidimos replantear los planes de pago”.
El funcionario informó que por una resolución que se publicará el lunes próximo a partir de julio las empresas con facturaciones menores a los 50 mil pesos anuales tendrán la misma tasa del 1,5 por ciento y tendrán una extensión del plazo para presentarse hasta diciembre próximo, para refinanciar pasivos a agosto de 2005.
En cambio, para las empresas con deudas corrientes en los últimos doce meses y que facturen más de 50 mil pesos anuales la tasa se incrementa al 2 por ciento mensual, para los pagos de impuestos y contribuciones a la seguridad social y planes de 12 cuotas.
Para la refinanciación de aportes personales a la seguridad social, para planes de regularización de seis cuotas.
El titular de la AFIP anunció también que se sancionará anulándole el plan de refinanciación a las empresas que para entrar en la refinanciación desdoblen los planes de pagos en distintos montos para no superar el montó máximo de 200.000 pesos de refinanciación.
Este tipo de refinanciación tiene una bonificación del 30 por ciento de los intereses pagados durante un año si se abonan puntualmente las cuotas.
Por último, Abad explicó que diciembre próximo será el último plazo para refinanciar las deudas hasta agosto del 2005 y que a partir del año que viene quien quiera acceder a una regularización de impuesto deberá aceptar los plazos y tasas de refinanciación que tiene la deuda permanente.