El índice Dow Jones piloteó el rebote y volvió a la zona de los 13 mil puntos mientras el Merval porteño salió de su incómoda ubicación en el tramo de de los 1.700 puntos para saltar al de los 1.900 logrando recuperar un tercio de los casi 600 puntos perdidos desde su récord en el nivel de 2.303 unidades.
Esta amplia volatilidad puede ser bien aprovechada por quienes intenten moverse con rapidez dentro del mercado de acciones; pero no es apta para aquellos que no logren controlar sus nervios y operar con frialdad.
La FED dio sosiego; pero no paz. La paz sobreviene cuando termina la guerra; y ésta, (en lenguaje simbólico) no ha concluido aún en el plano financiero internacional, por lo que cabe esperar la llegada de nuevos vaivenes en las cotizaciones de los activos de riesgo, quizás, con menor volatilidad y en la creencia que un piso ha sido alcanzado en forma preliminar.
Dos grandes vertientes de energía operativa en conflicto deben ser atendidas en el futuro inmediato en la doble bicicleta financiera que conforma el actual escenario bélico: la de las hipotecas de alto riesgo y la que gira en torno a las divisas internacionales con el carry trader a la cabeza (yenes contra dólares y euros).
La primera será más difícil de domar porque involucra a deudores insolventes a los que habrá que ayudar con elasticidad o dejarlos librado a su suerte con el peligro de una secuela de remates hipotecarios que puede extenderse hacia otros sectores de la actividad económica.
Esto último provocaría un aterrizaje forzoso de la economía estadounidense, un proceso con el que la FED no está dispuesta a comulgar.
El carry trader, en cambio, es más susceptible de ser manejado si los bancos centrales se mueven con habilidad y en un mismo canal de audición y si los mismos actores del mercado, -inversores, operadores y especuladores- parecen dispuestos a actuar con mayor prudencia para que las aguas, aunque agitadas, retornen a su cauce.
En el mercado porteño, las acciones quedaron con plazas más limpias porque la violencia bajista arrasó con el pedal financiero que compró títulos con dinero prestado y los dejó en garantía.
Esta vez se concretó el llamado a hacer plaza para el famoso ‘menos 10 ó menos 15’ (por ciento); por eso, dicho sector comenzó a rebotar el jueves último, cuando todavía no se conocía lo que habría de resolver la FED, el viernes por la mañana.
Ni siquiera los mercados del sudeste asiático y del Lejano Oriente lo intuyeron ya que el viernes último cayeron un 5,0 por ciento en promedio cuando aún dormían en Nueva York.
Seguramente, el lunes 20 (feriado en Buenos Aires) los mercados de Oceanía, Japón y del sudeste asiático se tomen una revancha con fuertes alzas recuperadoras.
En nuestro medio, las acciones constituyen un buen activo para quienes quieran correr riesgos teniendo como contraparte la posibilidad de importantes ganancias en el mediano plazo; pero allí se debe apostar sólo con dineros excedentes o sobrantes, nunca con el que se puede necesitar a corto plazo.
Las empresas de servicios, como las relacionadas con el gas, la electricidad o el petróleo, pueden contar con oportunidades crecientes en el futuro habida cuenta que las tarifas tendrán un grado de sinceramiento con la realidad.
Las petroleras tienen al oro negro como caballito de batalla dado que no se aguarda un descenso en su cotización internacional sino, más bien, algún nuevo reacomodamiento alcista.
Otros sectores dinámicos de la economía, como los ligados a la construcción, pueden tener un ‘parate’ ante los acontecimientos mundiales relacionados con el rubro.
En general, las empresas han registrado mayores ventas, pero menores ganancias por el aumento de los costos vía sueldos, vía aumento de materias primas necesarias para los productos que elaboran por lo que esa inversión habría que dejarla para más adelante. Sí, en cambio, las relacionadas con la alimentación y el calzado.
Quien prefiera los títulos públicos, debería interesarse por un bono corto como el Boden 2008, por su liquidez y su vencimiento cercano; mientras que en materia de TASS financieras, las cauciones bursátiles otorgan aún interesantes rendimientos para plazos cortos, menores a 30 días.
* Buenos Aires, 20 Agosto (NA) — El gobierno comenzará desde mañana a publicar en el boletín oficial los decretos y resoluciones que impondrán restricciones a las importaciones del sudeste asiático, especialmente de China.
El ministerio de Economía y la AFIP dictarán las resoluciones administrativas, que impondrán restricciones de varios productos, en su mayoría provenientes de China, como textiles, calzados, autopartes, juguetes, artículos de cuero, neumáticos y bicicletas.
Las medidas fueron anunciadas por el ministro de Economía, Miguel Peirano el viernes pasado y se cree que las restricciones estarán operativas desde setiembre próximo.
Peirano hizo el anuncio en momentos en que se han multiplicado las compras de la Argentina a China, con lo que el comercio está casi equilibrado después de resultar favorable al país en los últimos años.
Las medidas alcanzarán también a otros a países del sudeste asiático, como India y Pakistán, grandes exportadores de textiles.
Las exportaciones argentinas a China llegaron a 1.040 millones de dólares en el primer cuatrimestre de 2007, un 10% mayor que en los primeros cuatro meses de 2006.
En el mismo período las importaciones argentinas desde China ascendieron a 1.250 millones de dólares, lo que implica un crecimiento del 54 por ciento, respecto de los primeros cuatro meses del año anterior.
Este incremento hizo que el saldo positivo que el país tenía en el comercio con China y el medio oriente se trastocara en un déficit comercial que en el primer semestre del año supera los 300 millones de dólares.
Según las medidas que se anunciarán los productos procedentes de China deberán tener validación de la Aduana china, así como también del consulado argentino en el país asiático.
Se aplicarán también requisitos de importación más estrictos, como canales de controles exhaustivos de productos, licencias no automáticas y un sistema de alertas en línea, para mercaderías o marcas sospechosas de poner en riesgo la salud y la seguridad de la población, según lo adelantado por el ministerio de economía.
También a partir del miércoles entrará en vigor un nuevo listado de 5.000 posiciones arancelarias de “valor criterio”, como se llama a los precios de referencia, a artículos de mercados asiáticos que apunta a contrarrestar el ingreso de mercancías a precios menores.