La competitividad de la economía argentina se redujo significativamente en los últimos meses, de la mano del incremento de la inflación que erosiona las ventajas de un tipo de cambio alto. Así lo señala un informe de Ecolatina, donde se afirma que según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora esta consultora, “en abril los precios minoristas subieron 2,2%; alcanzando el 27% interanual. De esta forma, el tipo de cambio real bilateral peso–dólar se apreció 20%” en los últimos 12 meses. El documento también indica que “en el último mes, el tipo de cambio real bilateral se apreció hasta alcanzar 1,5 pesos por dólar. La aceleración de la inflación argentina por sobre la de los Estados Unidos generó que el peso se aprecie en tan sólo un año 17% contra el dólar”.
Desde la consultora, advirtieron que “la apreciación cambiaria atenta contra la competitividad de las exportaciones industriales. Por caso, el año pasado el déficit comercial de los productos industriales ascendió a u$s 21.500 millones”, lo que representa un ascenso interanual del 40%. Si bien los bienes de capital fueron los que registraron el mayor incremento en las cantidades importadas en el primer trimestre del año, en términos generales se observan incrementos importantes en todos los rubros (salvo en combustibles por factores estacionales).
En otro pasaje de su habitual informe semanal, Ecolatina señaló que “el sustento del superávit comercial descansa en el nivel récord de los términos de intercambio: en el primer trimestre crecieron casi 20% interanual y 8% con respecto al cuarto trimestre de 2007. Esta formidable performance explica la sostenibilidad del saldo comercial: en los primeros tres meses del año el superávit sobrepasó en u$s 966 millones el resultado obtenido en el mismo periodo del año pasado (49% interanual)”.
Fuente: El Cronista Comercial, mayo de 2008 – Surgen indicios de enfriamiento en la marcha de la economía
En los últimos días se conocieron nuevos indicios que estarían indicando cierto enfriamiento en la economía. Uno de los que más llamó la atención a los analistas es el incremento en la morosidad en el pago de las tarjetas de crédito. Se trata de un indicador clave porque está directamente vinculado a la marcha del consumo, que hoy explica dos tercios del PIB. También se confirma que la desaceleración arrancaría por el interior del país y que el incremento sostenido en las tasas de interés (producto de debacle de los bonos argentinos) está comenzando a erosionar los niveles de inversión.
Nadie habla de recesión, pero sí de desaceleración. En líneas generales, la economía sigue creciendo pese a la desconfianza que se apoderó en los últimos días de parte de la población, que buscó refugio en el dólar.
Sin embargo, un informe de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) advierte que la economía podría iniciar una fase de enfriamiento en los próximos seis meses. El trabajo –dirigido por el profesor Juan Mario Jorrat, uno de los mayores referentes de la Argentinas en materia de ciclos económicos– fue elaborado en base a 12 indicadores que anticipan el comportamiento general de la actividad con una antelación de entre 4 meses y medio año.