En efecto, el 1° de mayo, los pequeños contribuyentes comenzarán a soportar pagos a cuenta de hasta 35%.
El cuestionado mecanismo golpeará a los monotributistas, siempre que superen los renovados límites de facturación anuales permitidos respecto a las operaciones celebradas con un único cliente.
El nuevo Monotributo –que rige desde principios de año- elevó a $200.000 el tope de facturación anual para profesionales y a $300.000 para el resto de las actividades.
A efectos de determinar si se superan los nuevos topes anuales, la reglamentación establece que cada vez que se emita una factura se “deberán considerar los ingresos brutos provenientes de las operaciones alcanzadas que hubieran sido efectuadas hasta la fecha de la operación de que se trate -incluida ésta- durante el mes de la misma y en los once meses calendario inmediatos anteriores”.
Flavia Melzi, Vicepresidenta II del Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño (Cpcecaba), alertó que la reglamentación “aumenta la carga administrativa a soportar por dichos contribuyentes y sus clientes habituales ya que tendrán que realizar un control diario de la facturación”.
* Declaraciones juradas cuatrimestrales
Por otra parte, la AFIP ya determinó que los pequeños contribuyentes ubicados en las categorías más altas deberán confeccionar y presentar una declaración jurada informativa cada cuatro meses.
El primer vencimiento sería en junio y, luego, habrá que volver a hacerlo en septiembre, enero y mayo, en coincidencia con las fechas de vencimiento de las recategorizaciones cuatrimestrales.
Desde el fisco nacional dieron a conocer el listado de datos a informar:
* Respecto al consumo de energía eléctrica: número del medidor y denominación del prestador del servicio.
* En relación al local o establecimiento afectado a la actividad: datos del propietario y nomenclatura catastral del inmueble afectado o locatario.
* La facturación del monotributista: monto total y cantidad y número de facturas emitidas.
* Detalle de los principales clientes y proveedores (no más de dos o tres).
* Quedar fuera del Monotributo
De esta manera, la AFIP reafirma un principio básico del nuevo Monotributo: el esquema de tributación –que rige desde enero pasado- estableció un control más estricto de gastos e ingresos.
En lo referente a la facturación, desde enero pasado, los pequeños contribuyentes ubicados en las categorías más altas deben evaluar diariamente si no superan los nuevos límites de ingresos anuales.
Por lo tanto, las empresas y particulares que se encuentran en el borde de las escalas del renovado esquema tienen que estar atentos a que cada factura que emitan no los expulse del Monotributo.
En otras palabras, el control se lleva al extremo ya que se debe realizar cada vez que la compañía o el particular emiten un comprobante.
En materia de gastos, el flamante esquema dejó afuera a los profesionales que gasten más de $6.666 mensuales.
Más precisamente, los prestadores de servicios que facturen entre $144.000 y $200.000 no pueden tener egresos anuales por más de $80.000. Este límite equivale al 40% de ingresos de la última categoría prevista en el nuevo esquema de tributaci