En 2020, el salario de un empleado sin cargas de familia ni otras deducciones tributará desde $55.257 y en el caso tener cónyuge y dos hijos, la cifra será de $73.099, promedio.
Los montos, que se elevan un 20% respecto de los actualmente vigentes, están muy por debajo de la inflación, lo que determinará que se eleve la presión impositiva, ya que a igual o incluso a menor poder adquisitivo, se pagará más dinero por el impuesto, medido como porcentaje del ingreso.
Habrá que esperar las nuevas medidas del gobierno que asumirá, para saber si esta situación se mantiene o se modifica.