Estamos pensando en un regreso del aislamiento con unidades de negocio distintas. Nuevos desafíos, nuevas necesidades y seguro una transformación presupuestaria y estratégica. Pensar en los temas en los que pocas veces pensamos.
Les proponemos hoy, pensar en el Cheque Electrónico.
Si bien el Banco Central de la República Argentina reglamentó el uso del cheque electrónico o ECheq en julio 2019, con varias bondades como la reducción de costos operativos, en la actual situación de cuarentena las PyMEs encontraron un aliado impensado en esta herramienta.
Cuando los primeros días de aislamiento impidieron la apertura de las entidades financieras, las pequeñas y medianas empresas comenzaron a recurrir en masa a la utilización del ECheq para hacer y recibir cheques generados a través de canales electrónicos. Según datos del Banco Central en marzo 2020 se emitieron 27.799 documentos ($9.000 millones) y en junio 2020, 307.841 cheques electrónicos por un monto total de $138.000 millones. Las cifran superan ampliamente a los 10.000 ECheq ($3.700 millones) emitidos en diciembre de 2019. Como dato adicional, algunos Bancos hasta julio 2020 no lo tenían implementado.

A tener en cuenta:
- Sólo emiten ECHEQ los titulares de cuentas corrientes.
- Se pueden depositar en cuentas corrientes o cajas de ahorro.
- Las funcionalidades en esta primera etapa son:
– Emisión
– Depósito
– Endoso (hasta 100 endosos)
– Endoso para negociación
– Custodia - En esta primera instancia de lanzamiento, sólo podrán recibir ECHEQ las personas bancarizadas.
- Los ECHEQ se podrán cobrar por ventanilla en la segunda etapa de implementación.
Como se negocia un ECHEQ?
Al seleccionar la opción “Endoso para Negociación”, disponible en la plataforma habilitada por las entidades financieras, el Echeq ingresa al mercado bursátil. Previa autorización del BCRA, las Infraestructuras del Mercado Financiero elegido brindarán el servicio de custodia/registro del instrumento digital.
A partir de allí, se mantienen los mismos esquemas de negociación que con el cheque en papel. Este mecanismo representa una reducción sustancial de costos operativos al no existir el traslado físico de los documentos para su negociación.
El cheque electrónico es una innovación promovida por la autoridad monetaria para simplificar las operaciones y reducir sus costos. La norma obliga a las entidades financieras a recibir depósitos de Echeqs y su emisión (que no es obligatoria), está disponible para cuentas corrientes.
La facilidad de la operatoria de emisión, endoso, negociación y circulación en general a través de canales digitales es sin duda su principal característica. Aunque también se destaca la posibilidad de reducir costos operativos (en comparación al cheque tradicional, ideal para pequeñas firmas), más y mejor seguridad y la reducción de motivos para ser rechazado.
Lejos de buscar reemplazar a su antecesor en papel, el ECheq lo complementa ya que al ser cien por ciento online ofrece la posibilidad de remediar los errores formales (los que en el formato físico generan más de un contratiempo), evita riesgos de adulteración, el robo o el extravío y garantiza el seguimiento desde la emisión hasta el cobro. Un elemento que une ambas versiones de cheques es que pagan el impuesto a los créditos y débitos bancarios, tal como lo especificó la Administración Federal de Ingresos Públicos AFIP al detallar que “solo cambia el soporte” de ese medio de pago.
Tras la masiva migración hacia el cheque electrónico que se experimentó desde el inicio del aislamiento, el Banco Central dispuso una guía para su fácil uso (imagen superior). Como ya se dijo, sólo los titulares de cuentas corrientes están autorizados a emitirlos, aunque se pueden depositar tanto en cuentas corrientes como en cajas de ahorro.
ECheq endosado
La variante electrónica pudo resolver de forma eficaz los endosos que tienen un límite de 100 y fácil de hacer. Para ello es necesario que el cheque electrónico a endosar se encuentre “activo” en la cuenta bancaria. Si bien cada entidad posee interfaces diferentes en sus home banking, en general los pasos son sencillos: se elige el cheque entre los activos, se hace clic en “Endosar”, se ingresan los datos del beneficiado con el endoso (puede ser identificado mediante CUIT, CUIL o CDI), y luego presionar en “Confirmar”. Dependiendo de la entidad bancaria, se puede solicitar una pregunta de seguridad o un número de Token antes de finalizar la operación. Otra ventaja es que el cheque electrónico quedará pendiente hasta que el beneficiario lo reciba, quien puede aceptarlo o rechazarlo si lo considerara improcedente.