Lavagna anunció que la Argentina mantendrá restricciones al comercio con Brasil
Buenos Aires, ene. 27 (NA) — El ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció la decisión de la Argentina de mantener las restricciones al comercio con Brasil, con el objetivo de asegurar “un equilibrio estructural” en el seno del Mercosur.
A través de su vocero, Lavagna destacó como “positivo” el reconocimiento de Brasil de la necesidad de “tener mecanismos expansivos del comercio bilateral” y la necesidad de “una política común” sobre inversiones.
Aludió así a los resultados de la negociación que el martes mantuvieron en Brasil funcionarios de ese país y de la Argentina.
Lavagna destacó como “aspecto positivo” el reconocimiento de Brasil de que “hace falta tener mecanismos para la expansión equilibrada del comercio bilateral”.
No obstante, el titular del Palacio de Hacienda señaló que “los mecanismos propuestos” por Brasil para asegurar esos dos objetivos “no parecen cumplir con los objetivos mencionados anteriormente y tampoco con lo establecido en el Tratado de Asunción”.
Lavagna señaló que las medidas propuestas por Brasil “serán motivo de análisis en detalle”.
El gobierno de Brasil se mostró partidario de crear una comisión bilateral que actuaría de acuerdo con las dificultades que presente el comercio entre los dos países.
Las negociaciones se mantuvieron ayer en la sede del Banco de Desarrollo de Brasil, y por la Argentina participó el vicecanciller, Alfredo Charadía, el secretario de Industria, Alberto Dumont. Y el viceministro de Desarrollo de Brasil, Marcio Fortes.
Lavagna cree que estos mecanismos propuestos, “deben ser objeto de un análisis más profundo”, indicó su vocero.
La próxima negociación entre Argentina y Brasil se realizará en marzo próximo en Buenos Aires, y el país deberá responder a las propuestas que recibió ayer en la reunión realizada en Río de Janeiro.
Lavagna remarcó también que “en sus propuestas la Argentina siempre rechazó la idea de salvaguardias, pero sostuvo y seguirá haciéndolo, que el Tratado de Asunción no es sólo de eliminación de aranceles, sino también de política de convergencia estructural que requieren mecanismos de reajuste que deben ser definidos”.
El ministro señaló que “se seguirá trabajando en esa línea y mientras tanto se mantienen todos los acuerdos sectoriales y todas las medidas transitorias, que aseguran objetivos de equilibrio estructural” en el comercio entre ambos países.
La Argentina mantiene desde julio del 2004 la obligación de aplicar licencias no automáticas de importación a artículos de la línea blanca como heladeras, cocinas, lavarropas y televisores, para evitar una importación masiva de esos productos.
Las licencias fueron ampliadas a productos textiles y calzados, y en la práctica actúan como mecanismo de restricción a las importaciones desde Brasil.
Además, ya está funcionando una comisión que monitorea el comercio bilateral entre ambos países.
En algunos casos regían hasta diciembre último acuerdos entre los fabricantes privados basados en cupos de importación, como calzado, heladeras y cocinas.
Las licencias no automáticas rigen actualmente para importar lavarropas, y se fijó un arancel del 21,5 por ciento para la compra de televisores fabricados en la zona franca de Manaos, en Brasil.
A través de su vocero, Lavagna destacó como “positivo” el reconocimiento de Brasil de la necesidad de “tener mecanismos expansivos del comercio bilateral” y la necesidad de “una política común” sobre inversiones.
Aludió así a los resultados de la negociación que el martes mantuvieron en Brasil funcionarios de ese país y de la Argentina.
Lavagna destacó como “aspecto positivo” el reconocimiento de Brasil de que “hace falta tener mecanismos para la expansión equilibrada del comercio bilateral”.
No obstante, el titular del Palacio de Hacienda señaló que “los mecanismos propuestos” por Brasil para asegurar esos dos objetivos “no parecen cumplir con los objetivos mencionados anteriormente y tampoco con lo establecido en el Tratado de Asunción”.
Lavagna señaló que las medidas propuestas por Brasil “serán motivo de análisis en detalle”.
El gobierno de Brasil se mostró partidario de crear una comisión bilateral que actuaría de acuerdo con las dificultades que presente el comercio entre los dos países.
Las negociaciones se mantuvieron ayer en la sede del Banco de Desarrollo de Brasil, y por la Argentina participó el vicecanciller, Alfredo Charadía, el secretario de Industria, Alberto Dumont. Y el viceministro de Desarrollo de Brasil, Marcio Fortes.
Lavagna cree que estos mecanismos propuestos, “deben ser objeto de un análisis más profundo”, indicó su vocero.
La próxima negociación entre Argentina y Brasil se realizará en marzo próximo en Buenos Aires, y el país deberá responder a las propuestas que recibió ayer en la reunión realizada en Río de Janeiro.
Lavagna remarcó también que “en sus propuestas la Argentina siempre rechazó la idea de salvaguardias, pero sostuvo y seguirá haciéndolo, que el Tratado de Asunción no es sólo de eliminación de aranceles, sino también de política de convergencia estructural que requieren mecanismos de reajuste que deben ser definidos”.
El ministro señaló que “se seguirá trabajando en esa línea y mientras tanto se mantienen todos los acuerdos sectoriales y todas las medidas transitorias, que aseguran objetivos de equilibrio estructural” en el comercio entre ambos países.
La Argentina mantiene desde julio del 2004 la obligación de aplicar licencias no automáticas de importación a artículos de la línea blanca como heladeras, cocinas, lavarropas y televisores, para evitar una importación masiva de esos productos.
Las licencias fueron ampliadas a productos textiles y calzados, y en la práctica actúan como mecanismo de restricción a las importaciones desde Brasil.
Además, ya está funcionando una comisión que monitorea el comercio bilateral entre ambos países.
En algunos casos regían hasta diciembre último acuerdos entre los fabricantes privados basados en cupos de importación, como calzado, heladeras y cocinas.
Las licencias no automáticas rigen actualmente para importar lavarropas, y se fijó un arancel del 21,5 por ciento para la compra de televisores fabricados en la zona franca de Manaos, en Brasil.