Las empresas piden bajar la presión impositiva
Buenos Aires, feb. 3 (NA) — La Asociación Empresaria Argentina (AEA) criticó la “alta presión impositiva” que sufren quienes se encuentran en la economía formal y destacó que “es momento de atacar las cargas distorsivas”, al conocerse el resultado de un estudio realizado por la Fundación Mediterránea.
El análisis, hecho a pedido de la AEA, señaló que la presión tributaria de la Argentina sobre el Producto Bruto Interno (PBI) es baja frente a la de los países de la OCDE, aunque los impuestos en los sectores formales se tornan altos por la gran evasión.
Teniendo en cuenta el IVA, el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Trabajo, resulta que la presión tributaria (recaudación sobre el PBI) llegó en el año 2003 al 16 por ciento, mientras que la recaudación legal (sobre el contribuyente formal) fue del 32 por ciento.
De esta manera, según se indicó en el trabajo, la presión impositiva sobre los empleados “formales” duplica a la que se registra entre quienes trabajan “en negro”.
Esta situación generó una pérdida de recursos para el Estado de 52.230 millones de pesos durante el 2003, unos 7.000 millones de pesos más que en el 2002.
El estudio, publicado hoy en un matutino porteño, reveló también que el nivel de incumplimiento no es igual en todos los sectores productivos, destacándose en primer lugar la construcción, inmobiliarias y el comercio.
La AEA a través de este estudio, apunta a mantener en alza la competitividad de la economía formal, con el recorte de los tributos “distorsivos”, como el impuesto a los Débitos y Créditos bancarios y las retenciones a las exportaciones.
El análisis, hecho a pedido de la AEA, señaló que la presión tributaria de la Argentina sobre el Producto Bruto Interno (PBI) es baja frente a la de los países de la OCDE, aunque los impuestos en los sectores formales se tornan altos por la gran evasión.
Teniendo en cuenta el IVA, el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Trabajo, resulta que la presión tributaria (recaudación sobre el PBI) llegó en el año 2003 al 16 por ciento, mientras que la recaudación legal (sobre el contribuyente formal) fue del 32 por ciento.
De esta manera, según se indicó en el trabajo, la presión impositiva sobre los empleados “formales” duplica a la que se registra entre quienes trabajan “en negro”.
Esta situación generó una pérdida de recursos para el Estado de 52.230 millones de pesos durante el 2003, unos 7.000 millones de pesos más que en el 2002.
El estudio, publicado hoy en un matutino porteño, reveló también que el nivel de incumplimiento no es igual en todos los sectores productivos, destacándose en primer lugar la construcción, inmobiliarias y el comercio.
La AEA a través de este estudio, apunta a mantener en alza la competitividad de la economía formal, con el recorte de los tributos “distorsivos”, como el impuesto a los Débitos y Créditos bancarios y las retenciones a las exportaciones.