UNA PELICULA CONOCIDA II

Receta anti-inflacionaria ortodoxa
Buenos Aires, abril 4 (Especial para Noticias Argentinas, por Daniel Casal) — El ministro Roberto Lavagna se calzó por estos días el traje de economista ortodoxo y se opuso con énfasis a los aumentos de salarios para evitar así nuevas presiones inflacionarias.
Así se lo hizo saber a las respectivas conducciones de la UIA y la CGT en reuniones que se realizaron con cierto grado de tensión en el palacio de Hacienda.
El ministro salió a golpear la mesa de las negociaciones salariales ante el temor de una disparada de precios y cuando ya la gente percibe con claridad el impacto en sus bolsillos.
De paso, aprovechó los encuentros para volver a cuestionar a Julio de Vido, quien motorizó las reuniones por ajustes salariales, las cuales, a criterio de Lavagna, generan expectativas inflacionarias.
La convocatoria había sido, precisamente, cuando se quiso poner en caja algunos reclamos que, a criterio del gobierno, tendían a desbordarse cuando los trabajadores de subterráneos tuvieron éxito en su reclamo.
El titular de Hacienda le sigue criticando también a De Vido la indefinición por la cuestión de tarifas y los otra vez posibles cortes de energía al acercarse el invierno.
Prueba clara de ello es que ya se debió cortar gas a Chile para atenuar el impacto a nivel local.
Los especialistas indican que para erradicar en forma definitiva esta amenaza se necesitará un nivel de inversiones en torno a los 4 mil millones de dólares, luego de cinco años de trabajo de mantenimiento.
Ante el recalentamiento de precios, el gobierno no podría autorizar tampoco este año el reclamado por las empresas ajustes en los cuadros de tarifas.
El ministro de Planificación es un hombre de estrecha relación con el presidente Néstor Kirchner y discrepa con muchas de las políticas que salen de Economía.
Por este motivo es que Lavagna salió a criticar el “acuerdo de cúpulas” que precisamente había sido alentado desde esferas oficiales.
En el último contacto telefónico que mantuvieron, Kirchner la planteó a Hugo Moyano la necesidad de que la CGT bajara los decibeles del reclamo de ajuste de salarios.
Fue por esto que en la última reunión del Consejo Directivo de decidió bajar a 630 pesos el reclamo salarial.
Por su parte, Susana Rueda compró el argumento del ministro de que nunca los salarios pueden ganar una carrera a los precios, mientras que Moyano descarta que la verdadera raíz del rebote de precios se encuentre en los recientes incrementos.
En tanto que durante el encuentro con la UIA, el ministro les aclaró que por el momento tampoco son posibles los ajustes por productividad.
No se ve cercana, entonces, la posibilidad de una convocatoria inmediata al Consejo del Salario y el Empleo.
En este marco de preocupación por los precios, Lavagna y el titular del Banco Central, Martín Redrado, decidieron que la entidad aplicará una política monetaria más restrictiva con el objetivo de dejar menos pesos en el mercado.
Economía apunta también a sacarle más plata al circuito de consumo con agresivas campañas de cobro de impuestos y lucha contra la evasión.
Se apuesta, además, al éxito de los acuerdos de precios que recién comenzaron a dar algunos frutos durante los últimos días.
De hecho, aseguran en Economía, los precios ya comenzaron a bajar y si bien el costo de vida de marzo rondará el uno por ciento, en abril se ubicará en la mitad de ese nivel.
El gobierno quiere también evitar nuevas presiones sobre la economía en un momento delicado por la acechanza de los fondos buitres sobre el canje de deuda y ante el cambio de escenario internacional.
Se descuenta que la Cámara de Apelaciones de los Estados Unidos fallará igual que el juez de Nueva York, Thomas Griesa, y el canje de deuda se podrá realizar.
Sin embargo, la primera traba judicial que sufrió este proceso presagia nuevas tormentas en este extenso camino del canje de deuda.
Más teniendo en cuenta que el FMI insiste con su reclamo de encontrar una solución para los bonistas que quedaron afuera antes de reanudar las negociaciones con el gobierno de Néstor Kirchner.