Pymes renuevan reclamos contra el plan oficial para refinanciar deudas impositivas
Buenos Aires, ago. 8 (NA) — Las pymes agrupadas en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) volverán a reclamarle al Gobierno que modifique el plan de refinanciación de deudas impositivas implementado por la AFIP.
A través de una campaña de afiches en la vía pública, los empresarios intentarán que se introduzcan modificaciones al Régimen de Asistencia Financiera Ampliada (RAFA).
En este sentido, los directivos de la CAME señalaron que el RAFA actúa “como un salvavidas de plomo”.
Al cabo de una entrevista con los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Trabajo, Carlos Tomada, la entidad presidida por Osvaldo Cornide decidió avanzar en una propuesta alternativa que “alivie de manera real la situación de más de 200 mil pymes”.
“El sistema dispuesto por la AFIP triplicó las deudas tributarias y previsionales del sector y, lejos de traer alivio, perjudicó a las empresas”, afirmaron los directivos.
Asimismo, consideraron que “durante la crisis de 2001 y 2002 las pymes privilegiaron el pago de salarios y proveedores por lo que debería buscarse un mecanismo que atienda esa situación y normalice el endeudamiento fiscal sin castigar con multas e intereses del 3 y 4 por ciento mensual que contempla en la actualidad el RAFA”.
En tal sentido, la entidad graficó la situación con un ejemplo:
un empresario con una deuda de 90.745,6 pesos en 2001, tuvo que pagar compensatorios por 128 mil pesos y otros 72 mil por intereses, con lo que las obligaciones totales ascienden a 291 mil pesos.
En este sentido, los directivos de la CAME señalaron que el RAFA actúa “como un salvavidas de plomo”.
Al cabo de una entrevista con los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Trabajo, Carlos Tomada, la entidad presidida por Osvaldo Cornide decidió avanzar en una propuesta alternativa que “alivie de manera real la situación de más de 200 mil pymes”.
“El sistema dispuesto por la AFIP triplicó las deudas tributarias y previsionales del sector y, lejos de traer alivio, perjudicó a las empresas”, afirmaron los directivos.
Asimismo, consideraron que “durante la crisis de 2001 y 2002 las pymes privilegiaron el pago de salarios y proveedores por lo que debería buscarse un mecanismo que atienda esa situación y normalice el endeudamiento fiscal sin castigar con multas e intereses del 3 y 4 por ciento mensual que contempla en la actualidad el RAFA”.
En tal sentido, la entidad graficó la situación con un ejemplo:
un empresario con una deuda de 90.745,6 pesos en 2001, tuvo que pagar compensatorios por 128 mil pesos y otros 72 mil por intereses, con lo que las obligaciones totales ascienden a 291 mil pesos.