El emprendimiento, conocido como Torres Le Parc, está ubicado en avenida Figueroa Alcorta y Salguero, y es uno de los más costosos de la Ciudad.
La cartera laboral realizó un operativo de fiscalización en la zona conocida como Barrio Parque, con el fin de relevar la situación laboral de unos 250 trabajadores de la construcción.
Tras la inspección, el subsecretario de Fiscalización del Trabajo y la Seguridad Social, Julio Casavelos, dijo que se destinaron 15 inspectores para concretar la tarea.
La particularidad del operativo es que también participaron cuatro representantes del gremio de la construcción (UOCRA).
Casavelos, quien estuvo acompañado por el director Nacional de Fiscalización, Guillermo Zuccotti, consideró que este tipo de operativos “incentiva la regularización”.
Según datos que maneja la cartera laboral, la construcción es uno de los rubros es donde más se ha registrado crecimiento” del empleo en negro.
Los resultados del relevamiento para detectar la situación laboral de cada trabajador se tendrán “en 48 horas”.
El operativo de regularización de trabajo en negro forma parte del Plan Nacional de Regularización del Trabajo, que desde su lanzamiento en 2003 lleva realizados casi 280 mil fiscalizaciones.
Desde su creación, la proporción de trabajadores informales que son registrados luego de ser detectada la infracción por el Ministerio pasó del 25 al 37 por ciento, según datos de la cartera.
2) Consideran “alerta grave” la reducción de sólo 4 por ciento en el empleo en negro en años de alto crecimiento económico
Buenos Aires, set. 20 (NA) — El trabajo en negro se ubicó en el 44,2 por ciento en el primer semestre del año y si bien representó una baja de 4 puntos porcentuales en los últimos dos años constituye una “señal de alerta grave” ya que se trató de años de crecimiento económico en torno al 8 por ciento.
Así lo consideró hoy el titular del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), Osvaldo Giordano, quien afirmó que se trató de una “reducción bastante modesta” y que el problema “no se soluciona con más inspecciones”, sino con “un esquema regulatorio más amigable para las pequeñas empresas”.
“Cuatro puntos de reducción en dos años de extraordinario crecimiento económico es la señal de alerta más grave”, advirtió el economista en declaraciones a Radio América.
Giordano alertó que mientras que “en un contexto de altísimo crecimiento económico y de recuperación económica se logran resultados tan modestos en términos de reducción de empleo, si se normaliza el crecimiento las variables laborales también comienzan a normalizase y a evolucionar de una manera menos dinámica”.
“Estamos hoy a un nivel de actividad económica superior a antes de la crisis, pero tenemos casi 10 puntos más de empleo en negro”, destacó el especialista.
En ese sentido, estimó que si se pretendiera alcanzar niveles de empleo en negro “tolerables desde el punto de vista social, a este nivel de reducción, implicaría que necesitaríamos décadas”.
Giordano subrayó que “este fenómeno está muy vinculado con problemas de marginalidad social” e incluso destacó que también trae “problemas para la empresa”.
“Este es un fenómeno muy vinculado a las pequeñas empresas y una empresa que contrata en negro es una empresa con severas limitaciones para crecer para desarrollarse e integrarse a los fenómenos más dinámicos de la economía”, explicó el especialista.
En cuanto a los motivos que impulsan a un empresario a decidir contratar personal en negro, el titular de IDESA señaló que “depende de muchos factores”.
El especialista puntualizó que estos factores “tienen que ver con muy altos impuestos que gravan a gente con salarios muy bajos y por lo tanto la propensión a no pagar el impuesto es muy fuerte, tanto desde la propia empresa como desde el trabajador”.
“La mayoría de estas empresas pagan salarios que están por debajo del mínimo, a eso agreguémosle la enorme litigiosidad que se está generando por el riesgo de trabajo, a eso sumémosle la burocracia que implica no sólo pagar el impuesto sino también contratar a un contador que haga los trámites”, ejemplificó Giordano.
“La suma de todos estos factores explica la propensión de la pequeña empresa a trabajar en la informalidad”, aseguró el especialista.
Respecto de los modos que tiene el Gobierno para reducir la informalidad, Giordano advirtió que “esto no se soluciona con más inspecciones”.
“El Ministerio anuncia 100 mil inspecciones al año, pero por el otro lado el INDEC informa que hay 1,3 millones de locales activos, es decir que tienen gente trabajando. La probabilidad de que sean detectados es baja y tratándose de una empresa tan pequeña lo más probable es que sea imposible el blanqueo”, estimó el titular de IDESA.
Por ello, indicó que “la estrategia no pasa sólo por mayores controles sino por hacer también un esquema regulatorio más amigable para las pequeñas empresas”.
3) Advierten que falta una política amplia de reducción del empleo en negro
Buenos Aires, set. 20 (NA) — El consultor Ernesto Kritz advirtió hoy que hace falta “una política amplia” de reducción del empleo en negro que “ponga el énfasis en las empresas de muy pequeña escala, cambiando las formas de financiamiento de la seguridad social y las normas de legislación”.
El INDEC anunció ayer que el empleo en negro registró una caída de 1,7 por ciento en el primer semestre del año respecto de igual período de 2005, al alcanzar 44,2 puntos porcentuales.
“El hecho más positivo es que se quebró la tendencia alcista del empleo en negro desde hace mas de un año”, remarcó Kritz en diálogo con la agencia Noticias Argentinas.
Según el director ejecutivo de SEL Consultores, “esto es consecuencia de que los nuevos empleos que se crean son formales”.
Sin embargo, el economista advirtió que “pese al cambio de tendencia, no alcanza para modificar la situación de una proporción muy alta de la población asalariada”.
“Esto es muy poco. Aunque es positivo, no alcanza a modificar la cuestión estructural”, alertó Kritz.
Según precisó el economista, “el stock de empleo en negro es tan elevado que por más que los datos sean favorables se sigue registrando una proporción altísima”.
En cuanto a las medidas que podrían revertir esta situación, Kritz destacó que “se han ensayado varios caminos: uno muy importante tiene que ver con que el crecimiento del empleo ha sido en blanco”.
Asimismo, recordó que “como parte de los cambios producidos después de la devaluación, los sectores que más absorbieron empleo tuvieron caídas en los costos”.
“Aún con los aumentos salariales en algunos sectores todavía el costo laboral es más bajo y esto ayuda a la mejora del trabajo”, remarcó el especialista.
Respecto de los métodos de control, Kritz destacó que “el 20 o 25 por ciento de la mejora que se registró tuvo que ver con la fiscalización y con la inspección del trabajo”, pero advirtió que “esto es insuficiente”.
“Hay que pensar en una política mucho más amplia de reducción de la informalidad, que ponga el énfasis en las empresas de muy pequeña escala, cambiando las formas de financiamiento de la seguridad social y las normas de legislación”, afir
mó el economista.
En este sentido, destacó que “en las empresas con menos de cinco trabajadores el 75 por ciento de los ocupados está en negro”, por lo que evaluó que allí “no es efectiva una buena política de fiscalización”.