ECONOMÍA: EL PROPIO GOBIERNO GENERA INCERTIDUMBRES

El Presidente considera “extinguida” la doble indemnización pero sus funcionarios, no; y hubo rumores de un nuevo impuesto a las inversiones.
* Buenos Aires, 2 agosto (NA) — La posibilidad de que la doble indemnización quede sin efecto apenas la desocupación baje a un dígito generó discrepancias entre el Gobierno y representantes empresarios y sindicales, y a eso se sumó la duda sobre si hay que incluir o no los planes sociales en la estadística. El desempleo bajó al 9,8 por ciento en la última medición del INDEC, pero si se cuentan como desocupados a quienes perciben planes sociales, llega al 11,1.
El 22 de agosto próximo está prevista la difusión del próximo índice de desempleo, si es que el conflicto en el INDEC lo permite.
Las declaraciones del presidente Néstor Kirchner referidas a la posible eliminación de este beneficio una vez que el desempleo se ubique por debajo del 10 por ciento, fue apoyado por sectores empresarios pero rechazado por representantes de los gremios.
Incluso, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, admitió que si el nivel de desempleo baja a “un dígito” en la próxima medición oficial desaparecerá la doble indemnización.
Sin embargo, aclaró que aún resta definir si en el descenso del índice de desocupación deben ser considerados los planes sociales.
“Hay que ver si se contabilizan los planes sociales. Pero tenemos que lograr que contabilizándolos o no, la desocupación sea de un dígito”, dijo Fernández en declaraciones a radio América.
El índice de desocupación del segundo trimestre será difundido por el INDEC este mes y el Presidente garantizó que la eliminación de la doble indemnización será resuelta en el corto plazo.
El abogado laboralista Daniel Funes de Rioja aseguró que “está bien” que el jefe de Estado haya decidido “asumir este tema laboral, que perjudicaba a empresarios y trabajadores”.
Funes de Rioja -asesor de la Unión Industrial Argentina- dijo que “temas como el de la doble indemnización lo único que hacen es alimentar cada vez más la inseguridad jurídica y la industria del juicio, que no beneficia ni a trabajadores ni a empresarios”.
Por el contrario, el diputado por el Frente para la Victoria, Héctor Recalde, consideró que este beneficio “sigue vigente” porque la ley que la descarta en caso de que la desocupación baje a un dígito “es ambigua”.
“La doble sigue vigente y en caso de que la desocupación baje a un dígito, el Ministerio de Trabajo tiene que dictar un acto administrativo o legislativo que diga que se cumplió la condición que estableció la ley”, puntalizó en declaraciones radiales.
Para el asesor de la CGT, la discusión se produce porque “la ley es ambigua y ahí surgen las discusiones si en el índice se contabilizan o no los planes sociales”.
“Frente a la duda hay que tomar la más favorable al trabajador y, según mi criterio, eso es mantener la fuente de empleo”, señaló.
Por su parte, el secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación, Andrés Rodríguez, sostuvo que “lo importante es analizar que el mercado laboral aún no está funcionando bien”, por lo cual estimó que la doble indemnización debería continuar.
“Existe todavía, más allá de la desocupación que efectivamente ha descendido, una suerte de gran colchón de trabajo precario, trabajo en negro, que involucra a casi un 40 por ciento de los trabajadores”, puntualizó el sindicalista.
Rodríguez reconoció que, a pesar de la significativa cifra de empleo informal que aún registra el país, “en su momento el compromiso (del Gobierno) fue que si se descendía a un dígito de desocupación, esta doble indemnización iba a ir desapareciendo”.

* Buenos Aires, 1 agosto (NA) — La posibilidad de aplicar un impuesto a los plazos fijos, acciones y bonos, entre otros, desató una polémica entre especialistas y legisladores, los cuales admitieron que un proyecto de esa magnitud requeriría un “amplio debate” para su aprobación en el Congreso.
Las versiones indican que sectores del Gobierno estudian una reforma más amplia del impuesto a las Ganancias, eliminando las exenciones que benefician a las rentas provenientes de los activos financieros, lo cual abrió un debate.
De esta manera, quedarían gravadas todas las ganancias producidas a partir de operaciones con títulos, plazos fijos o acciones, que le permitirían obtener una recaudación tributaria de entre 2.500 y 3.500 millones de pesos adicionales al año.
Para el titular de la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados, Aníbal Stella, “es un tema que requerirá un amplio debate y no creo que pueda ser analizado en esta etapa en el Congreso”.
En declaraciones a la agencia NA, reveló que en la comisión “no tenemos conocimiento, ni ninguna información oficial o extraoficial, de que el Gobierno esté analizando el tema”.
Sin embargo, consideró que no es conveniente aplicar “un impuesto aislado, sino dentro de un contexto de una legislación” y recordó que “ya tenemos un imposición en el sistema financiero, a los débitos y créditos bancarios que está generando muchos recursos al Estado”.
El legislador, del bloque Peronista Federal, opinó que “debería ser parte de un debate y de una reforma tributaria amplia, pero todavía no hay en estudio nada”.
“En algún momento se empezó a analizar pero por el momento no hay nada en el ámbito de la comisión”, consideró el legislador.
Por su parte, el diputado Oscar Lamberto sostuvo que “esta es una vieja discusión, pero en definitiva gravar los bonos y demás operaciones, cuando hay un Estado que también toma títulos, normalmente lo que ocurre es que el país va a pagar una tasa más cara para compensar el impuesto”.