MEDIDAS CON AROMA ELECTORAL

El gobierno ha anunciado acuerdos de precios, bajas de tasas y de impuestos, que aún no se pueden aplicar.
* Buenos Aires, 16 octubre (NA) — EXPECTATIVA POR LISTAS DE PRODUCTOS CON REBAJAS HASTA FIN DE AÑO Y POR LA POSIBILIDAD DE QUE SE SUMEN SUPERMERCADOS CHINOS. Las grandes cadenas de hipermercados anunciarán hoy la lista con cerca de 400 artículos que rebajarán sus precios entre 5 y 7 por ciento hasta in de año, acuerdo al suscribieron también los distribuidores, por lo que hay gran expectativa ante la posibilidad de que se sumen los supermercadistas chinos. Acuerden o no con los distribuidores, los comerciantes asiáticos lanzarán desde noviembre próximo una canasta con 30 productos de consumo masivo, incluyendo frutas y verduras y artículos navideños, con rebajas de entre 5 y 10 por ciento.
El secretario general de la Cámara de Autoservicios y Supermercados de Propiedad de Residentes Chinos (Casrech), Miguel Angel Calvete, reconoció que el Gobierno los convocó “a compartir la baja en los alimentos que le propuso la semana pasada a las grandes cadenas y a los supermercados”.
No obstante, explicó: “nos vamos a sumar a las rebajas, pero necesitamos saber bien cuáles son los productos incluidos para informar bien a los clientes”.

* Buenos Aires, 16 octubre (NA) — BANCO CENTRAL REDUCIRÁ TASA DE CRÉDITOS A BANCOS PARA QUE ESA BAJA SE TRASLADE A PRÉSTAMOS DEL SECTOR PRODUCTIVO. El Banco Central anunciará un paquete de medidas tendientes a lograr que los bancos reduzcan las tasas de interés de sus créditos y amplíen su disponibilidad para la producción.
Como parte de este proyecto, se anunciaría el lanzamiento de una fuerte cantidad de fondos a mayor plazo y la baja de la tasa de interés con la que el Central presta a los bancos.
El objetivo es que las entidades financieras trasladen esa reducción a las Pymes y aumenten la disponibilidad de créditos a la producción.
Para ello, el Central reduciría entre uno y dos puntos la tasa que cobra a las entidades financieras, y que el viernes pasado alcanzaba el 10 por ciento, para que éstas puedan ofrecer préstamos a pequeñas y medianas empresas con una tasa anual del 13 por ciento y no del 20, como llegó en plena crisis financiera internacional.
Para ir definiendo el acuerdo, la Asociación de Bancos se reunirá hoy, aunque algunos banqueros negaron que el encuentro se realice con el presidente Néstor Kirchner. (NA).
Asimismo el economista y director del Plan Fénix, Abraham Gak, consideró hoy que “los bancos van a bajar sus tasas de interés” tras el pedido del Gobierno y confió en que las de los préstamos a la producción alcanzará el 12 por ciento.
“Los bancos va a bajar sus tasas de interés porque el Gobierno se los pide”, sostuvo Gak.
En diálogo con radio Rivadavia, el economista estimó que “la baja será del 9 por ciento para los créditos personales y del 12 por ciento para la industria”.
Por otro lado el ex presidente del Banco Central Aldo Pignanelli consideró hoy que al Gobierno le resultará difícil lograr que los bancos apliquen una baja sustancial y perdurable en las tasas de interés.
Es que para el ex funcionario el sistema financiero tiene “problemas de inflación, de expectativas y de retiro de depósitos”.
“Creo que el presidente (Néstor Kirchner) intenta resolver un problema (cuando reclama a los bancos que bajen las tasas), pero sabe que el mercado de capitales está muy limitado en el país”, sostuvo el ex funcionario.
Pignanelli comentó que el Gobierno “intenta que el poco dinero prestable que tiene el sistema bancario, se haga a una tasa de interés equivalente a la pre-crisis internacional, es decir, de unos 90 días atrás”.
“Creo que esta decisión tiene que ver con la vuelta a la normalidad de las tasas que habían aumentado hace un mes cuando los mercados mundiales sufrieron una grave crisis producto de la caída de los créditos hipotecarios en Estados Unidos”, evaluó el economista.

* Buenos Aires, 16 octubre (La Nación) — COMENTARIOS A LA LEY DE IMPUESTOS AL PATRIMONIO. El gobierno nacional acaba de anunciar el envío al Congreso de un proyecto de ley para reformar el gravamen sobre los bienes personales, equivocadamente conocido como “impuesto a la riqueza”.
De ser aprobada por el Poder Legislativo, la iniciativa permitirá que quienes posean bienes por un valor de 300.000 pesos o menos pasen a estar exentos de pagar el mencionado tributo. Quienes tengan bienes por un valor de 300.001 a 750.000 pesos deberán abonar anualmente el 0,5 por ciento sobre el total de sus activos, alícuota que se elevará al 0,75 por ciento si los bienes suman entre 750.001 y dos millones de pesos. El impuesto se eleva al uno por ciento para los patrimonios superiores a los dos millones de pesos y al 1,25 por ciento cuando ellos excedan los cinco millones.
Si bien la medida propuesta es justa con quienes tienen un patrimonio inferior a los 300.000 pesos, cifra que fácilmente puede ser alcanzada hoy con un modesto departamento de tres ambientes en la Capital Federal y un automóvil, impacta negativamente en los contribuyentes cuyos bienes superan los 750.000 pesos, en parte porque el proyecto oficial contempla la eliminación del mínimo no imponible, actualmente de 102.300 pesos.
En adelante, las alícuotas se aplicarán sobre el total de bienes declarados, sin que pueda deducírseles, como hasta hoy, el mínimo no imponible.
Esta reforma generaría, por ejemplo, que quien tiene bienes por un valor de 800.000 pesos, y que hasta ahora debía tributar por año 5233 pesos, pase a pagar 6000 pesos, aun cuando la alícuota se mantenga en el 0,75 por ciento. Esto es así porque hasta hoy el contribuyente en esa hipotética situación podía deducir de sus bienes el monto correspondiente al mínimo no imponible, por lo que debía abonar el impuesto sobre un total de 697.700 pesos (800.000 menos 102.300), mientras que a partir de la aprobación de la iniciativa proyectada deberá hacerlo sobre 800.000 pesos.
El proyecto presenta también otras complejidades que generan injusticias y que deberían ser revisadas por el Congreso. Por ejemplo, quien declare bienes por 300.000 pesos no deberá pagar el impuesto, pero quien tenga 300.001 pesos deberá oblar 1500 pesos, cuando con el actual régimen debería abonar sólo 988 pesos.
Así, la eliminación del mínimo no imponible y el aumento de las alícuotas para los patrimonios más altos desnaturalizan la idea de que estemos ante una rebaja impositiva, como la han pintado algunos funcionarios.
Es cierto, como ha expresado días atrás ante empresarios la candidata presidencial oficialista, Cristina Fernández de Kirchner, que “es insólito que pague [este impuesto] una persona con sólo 30.000 dólares [en bienes]”. Lo lamentable es que lo admita casi cuatro años y medio después de la asunción del gobierno de su esposo y que sólo se haya atinado a resolver este problema a pocos días de las elecciones presidenciales.
Considerandos similares planteó el Gobierno en la justificación de su proyecto de ley, al expresar que el actual régimen rige desde 1992 y que, desde entonces, “se han producido cambios significativos en las variables de la economía, cuya resultante es que han quedado alcanzados por el impuesto aquellos sujetos, cuyos bienes reflejan escasa capacidad contributiva”. Cabe preguntarse por qué se demoró tanto en enfrentar un problema, cuya solución era largamente reclamada, al igual que el fin de otros impuestos distorsivos como el del cheque.