Aseguró que la “base” para una estabilidad “son los equilibrios macroeconómicos”, y precisó que la historia de “alta inflación tuvo como origen principal ese tipo de desequilibrios”.
“Probablemente sea necesario aumentar la meta de superávit fiscal primario para darle mayor libertad a la política monetaria”, proyectó, en diálogo con Página 12.
El economista destacó que los reclamos salariales, “incluso los de mayor porcentaje”, se mantienen dentro de un rango “que no tiene nada que ver con un pasado inflacionario, donde los pedidos eran del 100 o 200 por ciento”.
“Creo que este conjunto de circunstancias puede producir una tasa de inflación promedio razonable que sea compatible con el crecimiento, las expectativas de inversión y la rentabilidad futura. La situación es manejable”, indicó.
Además estimó que el “límite a inflación razonable” es en torno al 10 por ciento” y alertó que, “cuando la inflación se ubica un poco más arriba, se empieza a generar otra serie de consecuencias”.
Respecto del conflicto que el INDEC mantiene con sus técnicos y métodos de medición, aseveró que “se debe trabajar con un alto nivel de profesionalidad para despolitizar el tema y demostrar que no crea la inflación sino que la mide”.
Por otro lado, consultado por la deuda que Argentina mantiene con el Club de París, Ferrer aseguró que “hay una gran exageración cuando se mencionan los beneficios que generaría un acuerdo”.
“Es importante acordar, pero la tasa de inversión se financia fundamentalmente con el ahorro interno. Por ese motivo, es infinitamente más relevante impulsar reformas en el sector financiero”, afirmó y agregó: “Es una fantasía pensar que las inversiones dependen del acuerdo con el Club”.
* Buenos Aires, 15 febrero (NA) — Uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), el empresario textil José Ignacio de Mendiguren, expresó hoy que está “asustado” porque “solamente se discuten la puja distributiva” e instó a “avanzar en el pacto social”.
De Mendiguren, quien se reunió ayer con el ministro de Economía, Martín Lousteau, en este caso como representante de la Cámara Industrial de la Indumentaria, reanudó la discusión sobre el pacto social.
“Me asusta cuando sólo estamos en esta mesa hablando de la puja distributiva y no tenemos la otra mesa, que es la estratégica, la que dice a dónde vamos, la que plantea cuál es el plan de crecimiento”, indicó De Mendiguren.
Y señaló que la discusión de salarios “es natural y es lógico que exista”, aunque reiteró que “el trabajador tiene que saber cómo va a participar del crecimiento”, porque esa es “la garantía de continuar el proceso”.
“La industria formal ha tenido una recuperación del salario, desde la convertibilidad hasta ahora, de 105 por ciento por encima de la inflación, pero en la informalidad todavía no se recuperó la inflación y es el 45 por ciento de la masa salarial”, alertó, en declaraciones a Radio América.
Además, aseveró que Argentina “no tiene un problema estructural de inflación”, sino un “problema de demanda”, que es “muy fuerte”.
Y aseguró que “la solución” está en la “inversión y para eso hace falta previsibilidad”, en la que “un acuerdo social es clave”.
Respecto de la reunión que el sector textil mantuvo con Lousteau, De Mendiguren celebró: “Hubo mucha comprensión de parte del Ministro”.
Allí representantes de la cadena junto al titular del Palacio de Hacienda acordaron desarrollar tres mesas de trabajo que se centrarán en “importación, financiamiento y empleo”.
El punto central, quizás, sea el de las importaciones que, en su mayoría provenientes de China, “afectan la producción nacional”, según denunciaron en el encuentro.
La otra mesa buscará facilitar el acceso al crédito que los distintos eslabones de la cadena tienen y la tercera se centrará en la formalización del empleo textil.