AFIP: VORACIDAD INSACIABLE

En una muestra de avance tecnológico aplicado en un solo sentido, el recaudatorio, los Anticipos del Impuesto a los Bienes Personales calculados automáticamente por la AFIP, pueden llegar a triplicar el monto determinado.

El Impuesto a los Bienes Personales, tiene una tasa general del 0,25% sobre los montos actualizados al 31 de diciembre de 2018.

La legislación había prometido que desaparecería en el próximo año.

No sucedió.

Rompiendo las promesas del Gobierno formalizadas en la Ley del Blanqueo (se iba a eliminar este impuesto, con tasa decreciente) y en el Consenso Fiscal (la Nación se comprometió a no subir la alícuota a cambio de que, por ejemplo, las provincias reduzcan Ingresos Brutos), nuestro imaginativo Congreso Nacional,  agregó la ley que grava la Renta Financiera, generando inseguridad jurídica, desalentando la escasa inversión del exterior y la re inversión local, afectando actividades productivas y por ende la generación de empleos.

Como parte del paquete de medidas de emergencia, no sólo no desapareció, sino que aumentaron su alícuota hasta el 0,75%.

Ahora nuestra imaginativa AFIP, por sistema, cambia la base determinativa de los Anticipos que el contribuyente adelanta al Fisco, y los calcula automáticamente con la alícuota triplicada.

Hoy tenemos un sistema tributario donde se anticipa el pago de impuesto sobre base presunta, pero con alícuotas crecientes, nos encontramos con que los anticipos que se calculan sobre la base imponible del año 2018 serán mucho mayores al impuesto originalmente abonado.

La mala noticia: son anticipos en pesos no indexados. Si nuestro patrimonio a fines de 2019 contempla algún aumento inflacionario o devaluatorio, seguiremos pagando más.