Recordamos que el 31 de enero de 2022 finaliza el plazo de suspensión de las ejecuciones fiscales dispuesto por AFIP.
La suspensión de ejecuciones llevaba 19 meses y era una herramienta que formaba parte de las medidas implementadas para amortiguar los efectos económicos de la pandemia del COVID-19.
Por ello, “a partir del 1 de febrero de 2022 su deuda estará en condiciones de ser ejecutada judicialmente”, sostiene la inducción remitida por la AFIP.